Otto René Castillo

Ruta 2. «El movimiento estudiantil durante el Conflicto Armado, punto D

Nació en Quezaltenango el 25 de abril de 1936, se graduó de Bachiller en 1953 del Instituto Central para Varones en donde pertenecía a la agrupación estudiantil Alianza de la Juventud Democrática que trabajaba con la República Escolar Normalista de la Escuela Normal para Varones. Estas eran una forma de autogobierno que le daba vida a las escuelas públicas de secundaria durante el gobierno de Jacobo Arbenz. Estaba afiliado al Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT). A raíz del derrocamiento del gobierno de Arbenz, se exilió en El Salvador a la edad de dieciocho años, desarrollando allí una intensa actividad poética y política.  Puso fin a su exilio en 1957, cuando inició estudios de Derecho y Ciencias sociales en la Universidad San Carlos de Guatemala.

Gracias a su brillante desempeño como estudiante, le fue otorgado el premio «Filadelfo Salazar» y una beca para estudiar Letras en Leipzig, República Democrática Alemana, en 1959. Los abandonó tres años después para ingresar a la Brigada Joris Ivens, grupo de cineastas, para la filmación de cortometrajes sobre la lucha armada de liberación de los pueblos latinoamericanos.

Regresó a Guatemala en 1964, mientras mantenía la militancia política y sus actividades culturales. Dirigió el teatro experimental de la Municipalidad de Guatemala. En 1965 fue capturado y enviado nuevamente al exilio. Las organizaciones revolucionarias lo nombraron representante de Guatemala ante el Comité Organizador del Festival Mundial de la Juventud en Argelia. Así, recorrió Alemania, Austria, Hungría, Chipre, Argelia y Cuba, donde permaneció algún tiempo.

En 1966 regresó clandestinamente a Guatemala para incorporarse a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) comandadas por César Montes donde fue nombrado responsable de Propaganda del Regional Oriental y responsable de Educación del Frente Edgar Ibarra.

En marzo de 1967 fue herido en combate y capturado por las fuerzas antiguerrilleras del gobierno, y conducido junto con su compañera Nora Paiz a la base militar de Zacapa donde el 19 de marzo de 1967 fue brutalmente torturado y finalmente fusilado junto a otros trece colaboradores de la insurgencia cuyos cuerpos fueron quemados.

Su obra poética, compuesta por innumerables poemas de corte amoroso y político, fue compilada en 1989.

Bibliografía sugerida

  1. Castillo Cabrera, Lorena. Otto Rene Castillo, su vida y obra -Biografía y antología de poemas. Tesis de maestría. Guatemala: USAC, 2009.
  2. Castillo, Otto René. “Vámonos patria a caminar”. Vídeo cantado por Fernando López. Disponible en YouTube.
  3. Castillo, Otto René. Informe de una injusticia: antología poética. Introducción Roque Dalton y Humberto Alvardo. San José: Editorial Universitaria Centroamericana, 1975 [2ª edición. Guatemala: Ministerio de Cultura y Deportes, 1993].
  4. Castillo, Otto René. Vamos patria a caminar. Guatemala : F&G Editores, 2017.
  5. «Clase Otto Rene Castillo del Instituto Central Para Varones». Mapeo de la memoria [Sitio web].
  6. Homenaje a Otto René Castillo”. Asociació d’Amistat amb el Poble de Guatemala. Cuadernos de Guatemala.No. 3, agosto de 2004. Disponible en línea.

Oliverio Castañeda de León

Ruta 2. «El movimiento estudiantil durante el Conflicto Armado», punto B

Nació el 12 de octubre de 1955, estudió en el Colegio Americano de Guatemala en 1974 ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala, para estudiar licenciatura en Economía. En esa facultad recibió clases con Severo Martínez Peláez, el famoso intelectual e historiador, autor de la Patria del Criollo.

Se destacó en la directiva de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), de la Universidad de San Carlos de Guatemala cuando, en el período 77-78, ocupó el cargo de secretario de finanzas. Su trayectoria en el movimiento estudiantil universitario registró un rápido ascenso, dados su carisma y capacidad de liderazgo. En mayo de 1978 fue elegido secretario general de la AEU, respaldado por el grupo estudiantil FRENTE, que aglutinaba a asociaciones estudiantiles de diferentes facultades y escuelas de la Universidad de San Carlos.

En 1976 surgió el grupo estudiantil FRENTE en la Universidad de San Carlos, que arrasó por completo con todos los puestos de elección estudiantiles; sus dirigentes eran en su mayoría miembros de la Juventud Patriótica del Trabajo (JPT), el ala juvenil del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT),1​ el partido comunista guatemalteco que había funcionado en la clandestinidad desde 1954.​

FRENTE, usando su poder dentro de las asociaciones estudiantiles, inició una campaña política con vistas a las elecciones generales universitarias en 1978, aliado a los catedráticos de la izquierda agrupados en Vanguardia Universitaria. Ganaron la secretaría general de la AEU con Oliverio Castañeda de León y la rectoría de la universidad con el licenciado Saúl Osorio Paz; además de que sindicalistas relacionados al PGT y FRENTE tomaron la dirigencia del Sindicato de Trabajadores de la Universidad (STUSC).

En 1978 la Universidad de San Carlos se convirtió en uno de los sectores de más peso político en Guatemala; ese año el movimiento estudiantil, el profesorado y el Consejo Superior Universitario se unieron en contra del gobierno y en favor de una apertura de espacios para los sectores más necesitados del país. Con el fin de ampliar su extensión universitaria, la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) rehabilitó la “casa del estudiante” en el centro de la Ciudad de Guatemala; allí recibieron y apoyaron a familiares de los desaparecidos y a los pobladores ya concientizados políticamente. También organizaron grupos de trabajadores del comercio informal. Esto atrajo la atención del gobierno, que al percatarse de las actividades sociales de los estudiantes, empezó a vigilar la Casa.

FRENTE tenía que enfrentarse con la izquierda radical, representada en ese entonces por el Frente Estudiantil Revolucionario «Robin García» (FERG), que surgió durante la marcha del Primero de mayo de 1978. El FERG coordinó a varios grupos estudiantiles en las diferentes facultades de la Universidad de San Carlos y en los institutos públicos de educación media del Estado. Esta coordinación entre grupos legales provenía del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), grupo guerrillero que había aparecido a la luz pública en 1972 y que tenía su centro de operaciones en la región petrolera del norte del departamento de Quiché -es decir, el Triángulo Ixil de Ixcán, Nebaj y Chajul en la Franja Transversal del Norte.3​ Aunque no fue propiamente un grupo armado, el FERG buscaba la confrontación con el Estado; dio preeminencia a las medidas de hecho que podían llegar a la violencia de masas y a la actividad paramilitar. A sus miembros no les interesaba trabajar dentro de un marco institucional y nunca pidieron permiso para sus manifestaciones o acciones.1​

El 7 de marzo de 1978 fue electo Presidente de la República el general Fernando Romeo Lucas García, quien había sido Ministro de la Defensa durante el gobierno de Kjell Eugenio Laugerud García. Luego, el 29 de mayo de 1978 -en las postrimerías del gobierno del general Laugerud García- en la plaza central de Panzós, Alta Verapaz, elementos de la Zona Militar en Zacapa atacaron una manifestación pacífica, matando a una gran cantidad de personas. Los fallecidos, campesinos indígenas que habían sido citados en el lugar, estaban luchando por la legalización de las tierras baldías que habían ocupado desde años atrás. Su lucha los enfrentó directamente con los inversionistas que querían explotar la riqueza mineral del área, en particular las reservas de petróleo -explorada por Basic Resources y Shenandoah Oil- y de níquel -explotado por EXMIBAL. ​ La Masacre de Panzós causó una gran conmoción en la Universidad por el alto número de víctimas y por haber surgido de conflictos sobre la explotación de recursos naturales por empresas extranjeras. En 1978 por ejemplo, Osorio Paz y otros universitarios recibieron amenazas por su abierta oposición a la construcción de un oleoducto interoceánico que cruzaría el país para facilitar la explotación petrolera. El 8 de junio la AEU organizó una protesta masiva en el centro de la Ciudad de Guatemala en la que los oradores denunciaron la Masacre de Panzós y expresaron su repudio hacia el régimen de Laugerud García en términos más contundentes que en otras ocasiones.

Dos días después de la masacre, la AEU realizó una manifestación de protesta, en la que participó de manera mayoritaria población indígena, e hizo público un comunicado de prensa en el que demandaba del gobierno tres puntos que fueron aceptados por las autoridades: el acceso de los medios de comunicación al lugar de la masacre, el acceso al mismo de estudiantes de Medicina y la Cruz Roja, para atender a los heridos, y la autorización para entrevistar a seis soldados que resultaron lesionados.​

En julio, Lucas García asumió la Presidencia y luego liberó los precios de la canasta básica, lo que de inmediato le ganó el rechazo popular. Luego, un aumento a la tarifa del transporte urbano y la huelga de los pilotos del servicio urbano colmó la paciencia de los ciudadanos y el rechazo al Presidente llegó al máximo. Los conductores decidieron llevar sus unidades a la Universidad de San Carlos, que por su autonomía, era el único lugar fuera de la jurisdicción del Estado en el que podían estar. Osorio Paz, pese a ser del grupo moderado de izquierda del Partido Guatemalteco del Trabajo, decidió recibir a los huelguistas y de esa forma empezaron tres meses de interrupciones en el servicio urbano, quedando la Universidad identificada con la oposición al gobierno.​ El 4 de agosto se realizó la primera gran manifestación durante el período de Lucas García. Universitarios y estudiantes de nivel medio acompañaron a los demás sectores del movimiento popular en la conmemoración del primer aniversario de las muertes de Robin García y Aníbal Caballeros. El Ministro de Gobernación, Donaldo Alvarez Ruiz, declaró que si no existía permiso gubernamental, cualquier manifestación sería reprimida; de esa cuenta, al inicio de la marcha, el equipo antimotines de la Policía Nacional rodeó a los manifestantes y les lanzó bombas lacrimógenas, por lo que los estudiantes se vieron forzados a refugiarse en el Paraninfo Universitario. De los más de doscientos manifestantes que recibieron el auxilio de la Cruz Roja, treinta y uno tuvieron que ser hospitalizados, la mayoría jóvenes de entre 14 y 17 años de edad.​ La Masacre de Panzós y la represión de las protestas urbanas llevó a los dirigentes universitarios de FRENTE a asumir una actitud más beligerante, con el apoyo urbano al FERG y otros grupos aliados al Ejército Guerrillero de los Pobres.

A pesar de la gran movilización popular, a finales de septiembre de 1978 el Consejo Municipal de la ciudad de Guatemala aprobó una alza en la tarifa del transporte urbano de cinco a diez centavos, para «motivar» a las empresas a aumentar el salario de sus empleados y así solucionar el conflicto laboral. El viernes 30 de septiembre, día que la nueva tarifa entró en vigencia, jóvenes de diversos barrios populares reanudaron su protesta al construir barricadas en las principales calles en sitios importantes en las jornadas de marzo de 1962. El fin de semana siguiente, se declaró una huelga general y los empleados estatales paralizaron sus labores y ocuparon sus lugares de trabajo, mientras que los institutos de nivel medio y sus alrededores fueron controlados por estudiantes que se enfrentaron a la policía.​ El descontento popular era tan grande que la manifestación pronto cobró tal fuerza que a los dirigentes les era difícil controlarla.

Oliverio Castañeda, en su doble calidad de dirigente de la AEU e integrante del Comité de Emergencia de los Trabajadores del Estado (CETE), desempeñó un papel activo en la organización de esta huelga general. Las protestas finalizaron hasta que se alcanzó el objetivo más importante: el viernes 7 de octubre el Consejo Municipal restauró la tarifa de cinco centavos; los manifestantes habían logrado vencer al gobierno militar a través de la movilización popular, aunque a costa de cerca de cuarenta 9​ a cien muertes. La movilización de octubre enunció una posición revolucionaria, inspirada por una insurrección similar en Nicaragua.

El 20 de octubre de 1978, la marcha conmemorativa de la Revolución de octubre de 1944 concluyó sin incidentes en el Portal del Comercio de la Ciudad de Guatemala. A pesar de las amenazas en su contra, Castañeda de León se presentó en el parque Centenario para dar el discurso de la AEU en ocasión del aniversario de la revolución y señaló al Ministro de Gobernación, Donaldo Álvarez Ruiz, como responsable de la oleada de terror. La famosa frase final de su discurso “Ellos pueden matar a nuestros dirigentes, pero mientras haya pueblo, habrá revolución” fue trágicamente visionaria.

Castañeda de León fue asesinado poco después, cuando caminaba sobre la 6a. avenida hacia “El Portalito”, poco después de una hora de haber pronunciado su discurso. Cuando cruzaba la 6.a avenida -una de las principales calles de la Ciudad de Guatemala en ese entonces- se produjeron varios disparos; un hombre no identificado descendió de un auto, y abrió fuego con una ametralladora contra Castañeda, quien fue alcanzado por una bala y cayó. Entonces, otro sujeto no identificado salió de otro vehículo, se detuvo y le dio el tiro de gracia.

Los perpetradores huyeron de la escena del crimen sin la intervención de los policías que estaban en los alrededores y Castañeda murió poco después debido a sus heridas.​ Esta operación, al mediodía y en pleno centro de la ciudad, demostró la impunidad de los asesinos y el abierto desafío lanzado contra el movimiento popular (Tomado de la entrada de es.wikipedia.org).

Bibliografía sugerida

  1. “Caso ilustrativo No. 45. La ejecución de Oliverio Castañeda de León”. Guatemala Memoria del Silencio. Guatemala: 1999: 119-125.
  2. “Oliverio Castañeda de León”. Pueblo e historia [entrada de blog].
  3. «Placa del asesinato de Oliverio Castañeda de León». Mapeo de la memoria. [Sitio web]
  4. Ruano Najarro, Edgar. “El asesinato de Oliverio Castañeda De León, secretario general de la AEU”. Mapeo de la Memoria. [Sitio web].
  5. Sáenz de Tejada, Ricardo. Oliverio. Guatemala: F&G editores, 2011.
  6. Vídeo “Así ocurrió la muerte de Oliverio Castañeda”. Prensa Libre, 20 de octubre de 2016.  Disponible en YouTube.

Oscar Adolfo Mijangos López

Ruta 2. «El movimiento estudiantil durante el Conflicto Armado», puntos A y C

Nació en Quetzaltenango el 8 de febrero de 1929. Sus padres fueron Víctor Manuel Mijangos Morales y Berta López Alvarado de Mijangos.

Estudió en la capital la primaria en el Colegio Capouillez y la secundaria en el Instituto Nacional Central para Varones de donde se graduó en 1945.

Estudió luego en la  Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de la Universidad de San Carlos de Guatemala, luego un postgrado en Derecho Laboral y Agrario en la Universidad de Florencia, Italia, en los años de 1952 y 1953. Regresó a Guatemala en 1954. Junto a una treintena más de profesionales se opuso a la realización del plebiscito que promovió el gobierno de Carlos Castillo Armas lo cual lo enfrentó al régimen.

Entre 1956 y 1958 estudió el doctorado en Derecho Civil y Derecho Internacional en la Universidad de la Sorbona, París, Francia y otro posgrado en Derecho Comparado en la Universidad de Luxemburgo, en 1958. Ese mismo año sufrió un accidente que lo confinó a una silla de ruedas. Se casó con Clotilde Agulló, de nacionalidad española, y tuvo una hija llamada Elena.

Fundó junto a Manuel Colom Argueta y Francisco Villagrán Kramer la Unidad Revolucionaria Democrática (URD). Participó en las Jornadas de Marzo y Abril de 1962, y fundó el periódico semanal “Combate”. En 1970 participó en las elecciones y fue electo diputado por la Democracia Cristiana, el mismo año en que Colom Argueta fue electo alcalde municipal.

Integró junto a Julio Camey Herrera y Alfonso Bauer Paiz una comisión organizada por la Universidad de San Carlos para analizar la propuesta de la International Nickel Company para la explotación del metal en el departamento de Izabal. A pesar de la oposición que esta comisión representó para el gobierno, Manuel Arana Osorio hizo onerosas concesiones a dicha compañía.

El 13 de enero de 1971, a las 19 horas, en medio de un estado de sitio, salió Mijangos de su oficina particular, situada en el edificio Horizontal, en la 4a. avenida y 9a. calle de la zona 1 de la capital,  cuando se disponía a abordar su automóvil con la ayuda de su piloto Marco Vinicio Ramírez, tres hombres vestidos de chumpa y sombrero de petate, portando armas cortas, se acercaron a pie y le dispararon a quemarropa en la espalda. La víctima recibió doce impactos de bala que de inmediato le provocaron la muerte. Como resultado de los hechos, Marco Vinicio Ramírez resultó levemente herido.

Su entierro fue multitudinario. Tanto la Universidad de San Carlos de Guatemala como la Municipalidad de la ciudad capital, decretaron tres días de duelo por tan execrable crimen, ante el cual el Gobierno mantuvo silencio. Sus familiares recibieron amenazas de muerte por buscar justicia en este caso.

Sobre el asesinato de Mijangos López la Comisión para el Esclarecimiento Histórico concluye lo siguiente:

Analizados los antecedentes del caso, la CEH se ha formado la convicción simple de que Oscar Adolfo Mijangos López fue ejecutado arbitrariamente, por sujetos que contaron con la aquiescencia o tolerancia del Estado o, en todo caso, con su posterior protección, por lo cual su muerte configura una violación a los derechos humanos.

Esta presunción simple se funda, principalmente, en la valoración de antecedentes como la calidad de la víctima y de sus posturas contrarias a la orientación del régimen gubernamental, las amenazas previas de que fue objeto, el procedimiento empleado por los autores del crimen y la ocurrencia, en la misma época, de numerosos casos similares. Además, el férreo control que el aparato del Gobierno ejercía sobre la población de la ciudad capital, sobre la base de estados de excepción que restringían las garantías constitucionales hace inconcebible que crímenes como el que afectó al diputado Mijangos pudieran perpetrarse y mantenerse impunes sin el conocimiento y tolerancia del Estado.

Además, la CEH se formó plena convicción de que, en este caos, el Estado de Guatemala faltó gravemente a su deber de investigar adecuadamente el hecho y sancionar a los culpables, constituyendo dicha inobservancia una violación del derecho a la justicia.

Finalmente, la CEH considera que el asesinato del diputado Mijangos es ilustrativo de un conjunto de casos análogos, en un contexto de persecución hacia los opositores políticos, que los exponía a ser víctimas de la política contrainsurgente o de la acción de los grupos paramilitares o escuadrones de la muerte, bajo el manto protector de los estados de excepción constitucional, cuyo fundamento teórico era la doctrina de la seguridad nacional, que extendía el concepto de enemigo a todos quienes discrepaban del régimen establecido”.

Bibliografía sugerida

  1. Asociación Dr. Adolfo Mijangos López. Blog [en línea].
  2. Barnoya, José. Amigo Mártir. Guatemala : Relaciones Públicas, Municipalidad de Guatemala, 1974.
  3. “Caso ilustrativo No. 100. Ejecución arbitraria de Oscar Adolfo Mijangos López, diputado del Congreso de la República”. Guatemala Memoria del Silencio. Guatemala: 1999:99-104
  4. Guzmán Böckler, Carlos. “La Huelga de Dolores que viví con mi generación, 1947-1977”. Revista USAC. (No. 1-2/1998).
  5. «Placa al Doctor Adolfo Mijangos López». Mapeo de la Memoria. Sitio Web.
  6. Velásquez Carrera, Eduardo. “Adolfo “Fito” Mijangos López. A 85 años de su nacimiento”. La Hora, 10 de enero de 2014.
  7. Velásquez Carrera, Eduardo. “Doctor Adolfo Mijangos López: amigo, mártir y maestro”. El Periódico, 11 de enero de 2020.

Inician las audiencias de etapa intermedia en el caso violencia sexual Maya Achí

Por Jo-Marie Burt & Paulo Estrada*

Casi un año después de los primeros arrestos por el caso de violencia sexual Maya Achí, y luego de varios retrasos, la fase de presentación de evidencias en el juicio por fin dio inicio en Ciudad de Guatemala la semana pasada. La juez Claudette Domínguez, del Tribunal de Alto Riesgo “A”, presidió las audiencias, realizadas los días 22 y 23 de abril, durante las que el Ministerio Público presentó los cargos contra los seis acusados. Los imputados, ex miembros de patrullas de autodefensa civil (PAC) y algunos excomisionados militares, enfrentan cargos por crímenes contra la humanidad en forma de violencia sexual contra 36 mujeres Maya Achíes, en Rabinal, Baja Verapaz, entre 1981 y 1985.

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